Una flor amenzada….

El narciso trompón. Narcisu pseudonarcissus subsp. radinganorum

trombon El narciso tromón es una bonita planta bubulosa que crece solamente en las montañas del suroeste de la provincia de Valencia y zonas limitrofes con Albacete,  cuyas poblaciones cuentan normalmente con un número bastante escaso de ejemplares. De los diferentes narcisos que crecen en nuestro territorio, este se  reconoce con bastante facilidad por la corona grande y vistosa de sus flores que es la responsable del nombre que recibe la planta.

La rareza de esta espeice y su situación de amenaza ha provocado su inclusión en la categoría de «Especias protegidas no catalogada» según el Decreto 70/2009, por el que se crea y regula el Cátalogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas, donde se prohíbe su recolección, arranque o destrucción en la naturaleza.

Si buscamos nuestra planta de La Hunde en el decreto la encontramos en el Anexo II como:
 Narcissus eugeniae Fern. Casas (incl. N. radinganorum Fern. Casas).
Y aparece como tal porque nuestro narciso, a quien puso nombre el botánico Fernandez Casas, actualmente no se considera especie diferenciada sino una variante, con la categoría de subespecie, de Narcissus eugeniae.

El narciso trompón vive en los herbazales húmedos alrededor de fuentes o surgencias de agua de las montañas, ambientes muy interesantes que llegan a encharcarse en época de lluvias.

Esta preciosa flor habita en algunas zonas de nuestra comarca, se trata de una planta «rara» en el conjunto de la flora peninsular, y aunque es muy bonita y apetecible para ramos no se debe de cortar porque ponemos en riesgo a largo plazo la continuidad de la población. Es una de nuestras joyas naturales.

… colabora en su protección!

Narciso-trompón-mayor-Narcisus-pseudonarcissus-La-Hunde-Ayora-marzo-2010

2 pensamientos en “Una flor amenzada….”

  1. encarna dice:

    Todas nuestras flores son necesarias.

  2. Dulcamara dice:

    De esta información deberíamos sacar dos conclusiones:

    – A nuestro alrededor hay mucho más que pinos y romero.

    – Cuando en el medio natural nos encontremos una flor (o una planta) que nos atraiga por su belleza, rareza o cualquier otra cualidad, debemos resistirnos a la tentación de llevárnosla a casa. Podría tratarse de una especie catalogada, y arrancar o dañar una especie catalogada tiene dos consecuencias negativas: una para la conservación; la otra para el sujeto protagonista, que de ser sorprendido se enfrentará a una denuncia.

    Todo esto se cura con prudencia, conocimiento del entorno y educación ambiental.
    Y no hay problema con recoger algo de aquello que conocemos y tiene un uso tradicional: romero, tomillo, ajedrea, pebrilla, te de roca… siempre que se haga para autoconsumo y sin arrancar matas, cortando sólo parte de la planta.

    Y a disfrutar conociendo nuevas especies… Actividad que cada día atrae a más personas.

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